Como cada 13 de mayo se celebra el Día Mundial del Cóctel, una fecha que invita a explorar nuevas tendencias y experimentar sabores. Santa Rosa, la primera quesería de la Argentina dedicada exclusivamente a la elaboración de quesos, propone una forma distinta de celebrar: incorporar los quesos como aliados clave en estas preparaciones.
Si bien el maridaje entre vinos y quesos es un clásico, esta tendencia comienza a ganar protagonismo como una opción versátil. Desde Santa Rosa destacan que la clave está en entender las características de cada producto: el perfil del queso – si es más suave, intenso, ácido o salado – y las notas de la bebida -dulzor, amargor, acidez o graduación alcohólica – para lograr combinaciones equilibradas.
Esta tendencia refleja una búsqueda por experiencias gastronómicas más versátiles, donde el queso se integra a propuestas que van más allá de sus usos tradicionales. A partir de esta premisa, los expertos queseros comparten algunas combinaciones ideales para animarse a explorar en esta fecha:
- Spritz + Atuel:
Por excelencia el Spritz es uno de los aperitivos más elegidos gracias a su baja graduación alcohólica, su perfil refrescante y su sencilla preparación. Para acompañarlo, el queso Atuel Santa Rosa resulta un gran aliado: blando, suave y de textura cremosa que equilibra la acidez y el leve amargor del cóctel. La frescura de sus ingredientes potencia las características del queso sin opacarlas, generando una combinación liviana y versátil.
- Vermut + Queso Azul:
El Queso Azul Santa Rosa marida de manera excelente con el vermut, uno de los tragos que ganó protagonismo en los últimos años. El dulzor y las notas herbales de esta bebida contrastan con la intensidad y personalidad del queso, logrando un equilibrio donde ambos sabores se complementan. El resultado es ideal para quienes buscan experiencias más intensas.
- Old Fashioned + Sardo o Provolone:
Para quesos de larga maduración, como el Sardo o el Provolone Santa Rosa, la combinación ideal es el clásico Old Fashioned. Este cóctel, a base de whisky, azúcar y amargo de angostura, aporta notas acarameladas y especiadas que acompañan la intensidad y el leve picor de estos quesos.
