Hay algo en el café de barrio que no se puede fabricar: la sensación de pertenencia, Molina nació con esa esencia.
El primer «Molina» abrió en 2018 en el barrio de Liniers, en la calle MOLINA donde funcionaba un centro de producción de una hamburguesería y sus empleados no tenían ningún lugar donde tomar un rico café.
Tras siete meses de integrar el Grupo Koi, y ya con 12 locales distribuidos en diferentes barrios de la Ciudad: Palermo, Floresta, Versalles, Villa Devoto, Caballito, Saenz Peña, Flores, Villa Pueyrredón, Parque Chacabuco, etc., Molina demuestra que se puede crecer manteniendo el alma artesanal con la calidez de siempre y una estructura renovada.
En febrero de 2026, la marca anuncia su expansión con nuevos locales en Saavedra, Núñez y Caballito, alcanzando los 16 puntos de encuentro en la ciudad.
Molina no es solo una cafetería; es el ritual de la mañana, la charla con el barista y el aroma a horneado que sale a la vereda. El respaldo logístico del Grupo Koi ha permitido centralizar la producción para garantizar que ese sabor que el vecino ama sea exacto en cada local, sin perder la frescura del producto del día.
Para adaptarse a la personalidad de cada barrio, Molina se presenta en dos formatos: Ventanitas Take Away: Para el vecino que pasa al trabajo pero no negocia la calidad de su café ó locales con Salón: Espacios pensados para «hacer
base», ya sea para una charla tranquila o una jornada de trabajo en un ambiente relajado.
Molina es ese lugar donde el vecino se siente cómodo, pero donde también el fanático del café de especialidad encuentra lo que busca. Molina no es pretencioso, es apasionado por lo que hace, con sus característicos tolditos azules, barra de madera, luz cálida y ambiente despejado.
La carta de Molina huye de las modas pasajeras para centrarse en clásicos bien ejecutados. Aquí, el café de especialidad no es un lujo, sino el estándar para acompañar sus hitos de pastelería: La medialuna: El emblema de la casa, siempre fresca. Lo dulce (técnica francesa) Roll de canela & Pain aux chocolat : el equilibrio justo
de dulzor.
El favorito salado: Scon de queso y chipa, la opción artesanal.
