La polémica sobre el financiamiento y el rol de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) volvió al centro de la escena nacional en los últimos días luego de la decisión del Gobierno de quitar los aportes obligatorios de las Bodegas que financian su funcionamiento, medida que pone en duda la continuidad de ese ente público – privado.
La Coviar fue creada por ley en 2004 como organismo responsable de coordinar el Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI), una herramienta que buscaba transformar estructuralmente al sector. El PEVI nació con objetivos precisos: aumentar exportaciones, mejorar competitividad, promover integración entre actores de la cadena, fortalecer el mercado interno y generar desarrollo territorial.
“Detrás de esta disputa sobre el rol de la Coviar hay algo mucho más profundo que una pelea institucional: está en juego qué modelo de vitivinicultura y qué modelo de economías regionales quiere la Argentina”, opinó María Gabriela Lizana, diputada provincial de Mendoza, productora vitivinícola y consultora en comercio exterior, desarrollo productivo y economías regionales.
En una entrevista con Ámbito, Lizana fijó una postura contundente respecto del debate sobre la utilidad del PEVI: “Sin un plan estratégico, la desarticulación de la industria del vino se va a acentuar mucho más”, advirtió.
Y, entre otras cosas, planteó: “Los productores son el eslabón más débil en la cadena del vino y nunca han logrado visibilizar su situación”.
Periodista: ¿En qué situación se encuentra hoy la industria vitivinícola argentina?
María Lizana: «La vitivinicultura es realmente muy compleja. Y es importante comprenderla en su contexto, porque la industria viene en una situación de caída en cuanto a variables que son claves. Por ejemplo, hay cada vez menos viñedos en Mendoza. De 196.000 hectáreas, se perdieron 3.726 en el último tiempo y no son solamente hectáreas sino también viñedos. El promedio de hectáreas que tiene el sector por viñedo sería alrededor de las 6 hectáreas, es decir, está muy ampliada la matriz en cuanto a cantidad de personas vinculadas a la vitivinicultura. Y se empezó a ver una concentración muy grande, más marcada fuertemente en el último tiempo. Esto repercute fuertemente en la zona rural, en el arraigo, el desarrollo territorial. Si no cultivas, no plantas y no trabajas la tierra, te va ganando el desierto. Y eso significa que mucha gente se queda sin trabajo.
Hay bodegas muy chiquitas y bodegas medianas. Y están los grandes productores y fraccionadores. Después están los grandes jugadores, que son importantes a nivel internacional, que tienen la cadena a veces completa, compran mucha uva, compran mucho vino que producen los demás, y son exportadores y vendedores muy fuertes en el mercado interno. Por ejemplo, Peñaflor, Concha y Toro (Trivento), Catena, Fecovita y Los Haroldos, que concentran casi el 80% de las exportaciones.
Nota completa: https://www.ambito.com/negocios/polemica-el-futuro-coviar-sin-plan-estrategico-la-desarticulacion-la-industria-del-vino-se-acentuara-mucho-mas-n6278151
