Café Mishiguene, el proyecto gastronómico que lleva la esencia del restaurante Mishiguene Cocina de Inmigrantes a un formato más informal y cotidiano, desembarca en el barrio de Núñez con un nuevo local, sucursal que se suma a las ya instaladas en Palermo y Belgrano. La apertura amplía la presencia de una propuesta que combina gastronomía judía, panadería artesanal y café de especialidad, con opciones para desayunar, almorzar, merendar o cenar y hacer una pausa a lo largo del día.

Fiel a la identidad de la marca, el nuevo espacio fusiona tradición y modernidad en un ambiente vibrante y descontracturado. La paleta combina tonos celestes que evocan el mar y blancos con detalles en naranja, que remiten a la tierra , mientras que materiales como el vidrio, el acero inoxidable y la fórmica blanca aportan frescura y luminosidad. El mobiliario de madera, los sillones empotrados y los arreglos florales suman calidez, junto con la iluminación tenue y el frente vidriado que deja entrar luz natural. En el centro del salón, la característica mesa comunitaria invita a compartir el espacio, mientras que el mostrador con productos a la vista y la cocina abierta permiten seguir de cerca el trabajo del equipo. La propuesta se extiende hacia la vereda, con dos sectores al aire libre equipados con decks, mesas y techos plegables. Así, Café Mishiguene mantiene su identidad visual y su espíritu cercano en un formato funcional y contemporáneo, en sintonía con una propuesta gastronómica pensada para acompañar distintos momentos del día.

El menú recupera sabores, recetas y productos vinculados a la tradición de la inmigración judía, pero los presenta en una clave más ágil y accesible, adaptada a los distintos momentos del día. Desde temprano, reúne opciones de desayuno y merienda que ponen en primer plano la tradición panadera y el espíritu casero. Croissants clásicas y rellenas de dulce de leche o chocolate, rolls de canela y otras piezas de pastelería conviven con bagels, tostadas con palta, tomate y huevo, avocado toast y huevos revueltos con lox de trucha. La propuesta se completa con café de especialidad y bebidas como masagrán, jugos y batidos frutales.

Al mediodía, el menú invita a recorrer distintos sabores de la gastronomía judía y de Medio Oriente a través de raciones pequeñas, sándwiches, ensaladas y platos principales. La sección Schmear, Nosh, Mezze reúne preparaciones ideales para compartir, como pickles de verduras, tabule, falafels, latkes de papa, solos o con trucha ahumada, y dips de babaganoush y hummus en distintas versiones, con ingredientes que van desde, clásico, con brócoli asado, y hongos con cebolla, hasta con estofado y salchicha parrillera.

Los sándwiches también ocupan un lugar central, con alternativas elaboradas con panes como pletzalej, pan de campo, pita, laffa y bagel. Entre ellas se destacan las que traen pastrón, las opciones con lox y los arayes de kebab de cordero. A su vez, el horno de piedra da lugar a especialidades como manakish, lajmayin, burekas y kachapuri , mientras que entre los platos principales aparecen clásicos como varenikes, guefilte fish, schnitzel de pollo y shakshuka.

Para el final, la carta dulce combina recetas tradicionales con contemporáneas: Babka, baklava, strudel, maamoul y cigarros de masa philo conviven con tartas, mousse de chocolate , entre otras alternativas. La propuesta de bebidas incluye cafés de especialidad, jugos, mocktails, cócteles y una selección de vinos que incorpora una etiqueta propia desarrollada en colaboración con Bodega Catena Zapata.

Con su llegada a Núñez , Café Mishiguene amplía una propuesta que encuentra en la cocina judía su principal hilo conductor y la acerca a una experiencia cotidiana: sabores con historia, productos artesanales y una carta versátil para disfrutar en el salón, al aire libre o llevar a casa.

Café Mishiguene
Congreso 1602 – Núñez
CABA
Instagram: @cafemishiguene