Durante mucho tiempo, el café descafeinado estuvo asociado a la idea de una bebida sin carácter, alejada de las cualidades que se buscan en un café de especialidad. Sin embargo, los métodos de descafeinación evolucionaron y hoy existen procesos que permiten reducir la cafeína sin resignar las características que hacen atractivo a un buen café.
En este contexto, Fuego Tostadores pone el foco en su Café Colombia Descafeinado , una propuesta que busca demostrar que elegir un descafeinado no significa renunciar al sabor.
El café elegido por la marca es originario de Belén de Umbría, Colombia, y está elaborado con granos de la variedad Caturra, cultivados a 1.600 msnm, con recolección manual y secado en patios al sol. En taza presenta notas de naranja, cacao y pasa de ciruela, con un perfil equilibrado y aromático.
Uno de los aspectos más interesantes de esta propuesta está en su proceso de descafeinación. A diferencia de los métodos que históricamente asociaron al café descafeinado con sustancias poco adecuadas para el consumo, actualmente existen distintas alternativas para retirar la cafeína. En este caso, el proceso utiliza etil acetato, un compuesto derivado de la caña de azúcar, que funciona como solvente natural para captar la cafeína.
Para realizarlo, los granos verdes primero atraviesan un proceso con agua caliente que permite abrir sus poros. Luego entran en contacto con el solvente, que extrae la cafeína, y finalmente son enjuagados para retirar el agua con cafeína y los restos del proceso. El objetivo es preservar los azúcares, aceites y compuestos responsables del aroma, el cuerpo y el sabor del café, para que la experiencia en taza mantenga la identidad del grano de origen.
El resultado es un descafeinado pensado para quienes buscan reducir o evitar el consumo de cafeína , ya sea por elección personal o porque prefieren disfrutar de un café durante la tarde o la noche. Y, sobre todo, para quienes no quieren resignar una experiencia de especialidad. La mejor manera de comprobarlo, según Fuego Tostadores, es probarlo: la marca destaca que incluso en catas a ciegas el descafeinado logró convertirse en uno de los favoritos de los participantes, demostrando que la ausencia de cafeína no necesariamente implica una diferencia perceptible en el sabor.
El Café Colombia Descafeinado se comercializa en las presentaciones habituales de Fuego Tostadores. La versión de 250 g compostable ($19.300) se presenta en una bolsa que puede compostarse y convertirse en tierra en aproximadamente 180 días. Una vez recibido, la marca recomienda trasvasar el café a un recipiente hermético para conservar sus propiedades. La presentación de 250 g ($22.600) utiliza una bolsa sellada con cierre tipo ziplock y válvula unidireccional, diseñada para preservar la frescura y el perfil aromático. Para quienes consumen café diariamente o para oficinas y cafeterías, también está disponible el formato de 1 kg ($78.000), que debe conservarse a temperatura ambiente, protegido del sol y del aire.
Con esta propuesta, Fuego Tostadores busca darle u na nueva oportunidad al café descafeinado y poner en valor la evolución de los procesos que permiten disfrutar de un café de especialidad con menor contenido de cafeína, sin dejar de lado su origen, calidad y expresión sensorial.
Web: https://fuegotostadores.com/
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