Un clásico que conserva su estilo luego de 92 años. Con horno a leña y mantenimiento de proveedores, la pizza de Güerrín es una de las más promovidas en guias para turistas.

Y el público local también se suma los fines de semana donde es imposible ingresar si no se hacen varios metros de fila.

Según los generadores de este ritual, la clave no está en la pizza sino en la fila. Dialogando con los comensales que esperan pacientemente se puede descubrir que en tiempos de delivery y apuro, ir a este lugar es una salida consciente, un ritual familiar, y recuerdo sabroso y nostálgico de otros tiempos… Porque siempre está allí, esperando atenta al apetito de los oficinistas en la semana y los espectadores de teatro el fin de semana.

Güerrín abrió en 1932, cuando Franco Malvezzi y Guido Grondona, dos inmigrantes italianos, instalaron su horno en plena Corrientes. Desde entonces, el local nunca abrió una sucursal, nunca cedió ante la tentación de las franquicias y durante décadas rechazó el delivery. La lógica siempre fue la misma: la pizza se come acá, recién salida del horno, de pie si hace falta.

Hoy es el local gastronómico más reseñado del mundo en Google Maps, con más de 200.000 comentarios. El número no es marketing: es la suma de generaciones de porteños, turistas y visitantes que hicieron de Güerrin una parada obligada de Buenos Aires.

Güerrin
Av. Corrientes 1368, Buenos Aires.
Abierto todos los días de 11 a 01 hs. Sin reservas.