El domingo 11 de octubre se realizará en la ciudad de Mercedes, en la «Nueva Corimena» la segunda feria de Vinos denominada Fenice. Se trata de una feria contará con más de 20 bolas, participantes, propuestas, gastronómicas, pero además, lo interesante del lugar es que es una ex fábrica de ladrillos, que volvió a la vida de la mano de una familia con muchas ganas de hacer.

Nueva Corinema es un proyecto de enoturismo y gastronomía emplazado en las ruinas de una antigua fábrica de ladrillos y tejuelas. La fábrica se inauguró en 1947, llegó a emplear a más de 100 personas, y por décadas fue el motor del pueblo rural de Altamira. En 1994 cerró de forma repentina y el predio quedó en silencio durante 28 años.

En septiembre de 2022, la familia mercedina Achilli compró el predio de 3 hectáreas con una idea clara: devolverle vida al lugar, ya no como industria ladrillera sino a través del turismo y la cultura. Después de un año de limpieza, con más de 300 camiones de escombros retirados, comenzó la puesta en valor.

El sitio conserva un Horno Hoffman, un horno de calor continuo patentado en la Alemania del siglo XIX y uno de los pocos que siguen en pie en el país. Junto a él se alzan la chimenea de 25 metros y los túneles abovedados de ladrillo. Todo el conjunto fue declarado Patrimonio Histórico y Cultural de Mercedes en 2021.

En 2023 se plantó un viñedo de media hectárea con 1.500 vides de seis varietales: Malbec, Merlot, Pinot Grigio, Cabernet Franc, Sauvignon Blanc y Marselan. El suelo, rico en feldespato y tejuela, dio un terroir único. En 2026 llegó la primera vendimia y, con ella, las primeras etiquetas de la casa: Porto San Giorgio (vermuts), Falerone (vinos frescos) y Principessa (con nombres de uvas criollas, en homenaje a las mujeres del vino). Algunas de ellas podrán degustarse en Fenice. Así, en Nueva Corinema, la cerámica y la uva se abrazan y el patrimonio se recorre con copa en mano.