Carlos Tévez junto a su familia y amigos llegaron pasado el mediodía y Alejandro Vigil fue el encargado de recibirlos, en persona, para luego recorrer juntos el predio de más de 4.600 m2. Entre los viñedos de más de 3.000 plantas traídas especialmente desde Mendoza, ambos pudieron ponerse al día de sus respectivos proyectos ya que hace tiempo que no lograban encontrarse.
El ex futbolista y actual Director Técnico, contó sobre su nueva pasión: el paddle e invitó a Vigil a conocer su nuevo emprendimiento. Alejandro lo puso al día del suceso de la primera jornada de la Chachingo Wine Fair y retribuyó la invitación para la noche del sábado.
A la hora de sentarse a la mesa y conocedor de los gustos de su amigo, el dueño de casa dispuso todo tipo de achuras especiales y carnes a la parrilla, entre las que se destacó la clásica Costilla con más de 12 horas de cocción. Además compartieron ensaladas y otras guarniciones, todo preparado por la mano maestra del Chef Diego Irato.
Los vinos, por supuesto, también fueron protagonistas ya que varios de ellos fueron servidos especialmente de la cava del Museo Vigil, donde se encuentran verdaderas piezas de colección. Además el enólogo compartió muy especialmente una botella de As Bravas 2019, su último vino en obtener 100 puntos.
El encuentro se extendió por varias horas hasta el atardecer, con charlas, brindis y muchas fotos con todos los que tuvieron la fortuna de ser testigos de la reunión de verdaderos ídolos de dos de las pasiones argentinas: el fútbol y el vino.
Al despedirse, l abrazo entre dos verdaderos amigos, dejó un deseo compartido flotando en el aire y la ilusión de, en algún momento, poder compartir un proyecto.
