En una esquina de Colegiales, el fuego tiene su propio lenguaje.
En LABOR, cocinar no empieza cuando el plato entra en la cocina. Empieza mucho antes: en la elección de la leña, en el producto, en los tiempos de cocción y en la búsqueda de un equilibrio donde el fuego aporte carácter sin quitarle protagonismo a aquello que se está cocinando.
La propuesta tiene detrás la experiencia de su dueño, Gabriel, quien lleva años vinculado al sector gastronómico y encontró en LABOR una manera de reunir trayectoria, oficio y una forma personal de entender la cocina.
DOS LEÑAS, UNA FORMA DE COCINAR
En LABOR se trabaja principalmente con espinillo y quebracho, dos maderas que cumplen diferentes funciones dentro de la cocina.
El espinillo aporta intensidad y carácter al fuego, mientras que el quebracho permite sostener cocciones prolongadas gracias a su combustión lenta y constante.
La elección no es un detalle menor: cada fuego se piensa según lo que se quiere lograr en el producto.
Porque para LABOR, la leña también forma parte de la receta.
EL AHUMADO COMO EXPERIENCIA
Esta búsqueda tuvo recientemente un nuevo capítulo con la primera Experiencia Ahumada LABOR, una cena de cinco pasos en la que el ahumado atravesó diferentes momentos del menú y se encontró con una selección de vinos y bebidas pensada para acompañar cada preparación.
La noche comenzó con un paté de ave ahumado con quinotos en almíbar y una empanada de copetín de ternera con salsa romesco.
Como principales, se sirvieron tapa de asado ahumada con untable de coliflor y repollitos de Bruselas, y pasta rellena de hongos ahumados con salsa bechamel y salvia.
El recorrido terminó con una mousse de chocolate, frutas asadas y pochoclos de chocolate blanco.
Cada paso fue acompañado por una bebida especialmente seleccionada para maridar con la preparación y completar el recorrido de sabores propuesto por la cocina de LABOR.
Más que una cena especial, la experiencia funcionó como una muestra de lo que LABOR busca construir alrededor de su cocina: una manera de comer donde el fuego, el tiempo y el producto forman parte de la experiencia.
DE LA COCINA AL BARRIO
LABOR propone una cocina que se mueve entre lo cotidiano y lo especial: carnes ahumadas, platos de estación, pastas, empanadas y preparaciones que cambian según el producto y la mirada de la cocina.
Todo sucede en Colegiales, en un espacio pensado para encontrarse alrededor de una mesa, comer sin apuro y disfrutar de una cocina donde el fuego está presente, pero nunca como un recurso meramente decorativo.
LABOR
Cap. Gral. Ramón Freire 1501
Colegiales – CABA
