La Bodega Piedra Infinita de Zuccardi Valle de Uco guardaba aún otra joya, que fuimos descubriendo a lo largo de varios años de degustación: GRAVASCAL.

Gravascal es una parcela dentro de Finca Piedra Infinita. Ubicada en Paraje Altamira, en la parte más alta del abanico aluvial del Río Tunuyán, se distingue por el gran tamaño de sus piedras y por la notable diversidad de sus suelos en muy pocos metros.

Año tras año, al degustar los vinos provenientes de cada parcela de la finca, Gravascal se destacaba por su expresión singular. Por eso, en 2015 decidieron embotellarlo por primera vez como vino de parcela. Así nació Gravascal.

A diferencia de la parcela Supercal, donde el suelo es completamente pedregoso, Gravascal presenta entre 40 y 60 cm de suelo arenoso antes de encontrar gravas de granito recubiertas por una gruesa capa de material calcáreo. Esta combinación le aporta un equilibrio único: jugosidad proveniente del suelo superficial y, luego, la textura y los taninos que aporta el carbonato de calcio. Se percibe una expresión fresca, de fruta roja y negra, grafito y flores. Es un vino de gran elegancia, que fermentamos y criamos en concreto para preservar, con pureza, la identidad de su lugar de origen.

El año pasado, el crítico Matthew Luczy de la reconocida revista Robert Parker le otorgó a Gravascal 100 puntos, y comentó: “Encontré a Supercal como el sistema óseo de Piedra Infinita, mientras que Gravascal es su corazón palpitante.”

En 2025, Gravascal alcanzó su quinto puntaje perfecto de 100 puntos, convirtiéndose en el Malbec mejor puntuado del mundo (www.wine-searcher.com).