FABRICIO PORTELLI: "LOS VINOS HABLAN Y ALGUNOS DICEN MUCHAS COSAS"

Fabricio Portelli es un periodista especializado y sommelier que cada semana tiene su ciclo en Radio City 89.9, edita la revista “El Conocedor” y organiza anualmente la Feria de “Vinos de Lujo” en el Hotel Alvear de Buenos Aires.

“3 copas” dialogó sobre la filosofía profesional del comunicador enológico, su experiencia y descubrimientos. Conocé la mirada de Portelli en esta nota:

1) ¿Qué espera el degustador convencional, de un vino?

“Yo creo que puede variar. Están los que no esperan anda porque no le prestan atención, pero si el vino hace lo suyo porque es el adecuado para la situación, le llamará la atención y le dejará un buen recuerdo. recuerdo que muy probablemente no sirva para una próxima compra pero si para que siga disfrutando del vino, al menos ocasionalmente.

Después están los que esperan algo, ya sea por la recomendación al momento de comprar el vino, o por algún comentario o simplemente porque quiera destacarse en dicho momento. Y ahí pueden pasar dos cosas. Que cumpla o que no cumpla. Las expectativas, por el sólo hecho de esperar algo, son mayores. Pero al tratarse de un consumidor convencional, el juicio suele estar influenciado por las exigencias del consumidor. Por lo tanto es mejor, siempre, no esperar nada del vino porque así la desilusión no llega y la sorpresa será infinitamente mayor.”

2) ¿Cómo evolucionaron las bodegas en la realización de sus productos en los últimos 10 años?

“Mucho, hubo un gran cambio de paradigma que comenzó a fines de los 90´y se cristalizó en el comienzo del nuevo milenio. La industria se subió a la autopista de la calidad para no bajarse nunca más y el destino ahora es claro. Por eso, tarde o temprano se llegará.
Todo lo que tienen las mejores bodegas del mundo y se puede adquirir, ya lo tenemos: las mejores vides (de origen europeo), la mejor tecnología, las mejores barricas y los mejores asesores. Pero el secreto está en lo que tenemos acá y no se puede comprar afuera: terruño y personas que aman y se apasionan por su terruño, y que hoy trabajn para expresarlo de la mejor manera posible. Esa es la clave por la cual la Argentina seguirá avanzando en el mundo del vino, siendo uno d ellos principales protagonistas y quizás, algún año, gane el campeonato mundial.”

3) ¿Podrías definir tus instancias de búsqueda como sommelier y que te sorprende hoy de un vino?

“Yo no me siento sommelier porque nunca ejercí. Comunico el vino desde 2001, por lo tanto mi lugar es más el de periodista. Con el tiempo aprendí a respetar más a cada vino, al tiempo que cada vez se menos, porque a cada página que uno lee se encuentra que el libro tiene cada vez más. Y esa inabarcabilidad del vino es intrigante y atrapante. De un vino me sorprende su impacto, su primer contacto con mis sentidos. A partir de allí, todo la info que rodea al vino sirve para potenciar el placer o para entender en qué hay que seguir trabajando. El vino habla, y algunos dicen muchas cosas, el tema es quede escucharlo. Porque en el vino, querer es poder, y para poder solo hay que beber y querer.”

4) ¿El vino puede analizarse sólo, o existe en función de un contexto gastronómico y social?

“Puede, claramente. Pero si a partir de ese análisis vos tenes que dar tu opinión, seguramente la misma será muy sesgada. Porque nadie que disfruta el vino siente (y menos piensa) sólo en el líquido que viene atrapado en la botella. Porque ya desde el vamos y antes de descorcharlo, ya hay influencias; que la etiqueta (y todo al info que tenga), que la botella, que la temperatura, que el corcho (o la tapa a rosca), que la copa, que el lugar, que la compañía, que la comida, que el estado de ánimo de uno y de los que lo rodean. Al final de la copa (o las 3 copas, como más te guste), la opinión de cada uno es sobre un conjunto de sensaciones en la que el líquido represente un porcentaje muy pequeño. Pero a la vez, ese elixir que tan poco puede influir, puede potenciar o tirar por la borda el disfrute de ese momento.”

5) ¿Cuál es el vino más costoso que has tomado y cual fue tu lectura del mismo?

“Tuve la suerte de viajar y degustar muchos vinos muy reconocidos que jamás podría llegar a pagar. Y uno de ellos fue el Ch Pavie 1927, en botella matusalem (6l = 8 bot), en una cena en un Relais Chateaux, justamente de Saint Emilion, de donde proviene el vino. Un Grand Cru classé por donde pasaron las grandes eminencias del vino como los enólogos y profesores Emile Peynaud y Pascal Ribéreau-Gayon.
Lo más sorprendente fue comprobar que el vino estaba vivo, y aún, con casi 90 años, todavía tenía cosas para decir. Fue una verdadera lección vínica.”

6) ¿Cuál fue el vino menos costoso que has probado y te sorprendió gratamente?

“El varietal Cabernet Sauvignon de Uvita, en uno de los concursos de Vinos de Todos los Días en los que participé. Un vino muy noble y muy agradable de beber sólo, teniendo en cuenta lo que te pide (el precio).”

7) ¿Cómo nació la Convocatoria de Vinos de Lujo y que desafío tenés para este año con la muestra?

“Fue el upgrade de otra expo que habíamos creado para que la gente conociera a los pequeños productores; Bodegas Boutique. Debido al éxito de convocatoria de dicha muestra, y al descontento generado en los grandes referentes de la industria, creamos un evento con el mismo formato (todos los stands iguales para que nadie se saque diferencias más allá que con el vino y la gente que lo ofrece) dedicado a ellos. Es decir que teníamos los mejores vinos argentinos por un lado y por el otro el Alvear Palace Hotel, por lo tanto el nombre no podía ser otro que Vinos de Lujo.
Ya con 12 ediciones a cuestas y habiendo sido un escenario ideal para comprobar (nunca mejor utilizada esta palabra) la evolución del vino argentino, las expectativas se van repitiendo. Poder realizar un evento que supere las expectativas de los participantes, y por suerte los verdaderos responsables de lograr eso siempre son los vinos y sus hacedores. Que nunca faltan a la cita y prestigian el evento. Quizás, como es un año raro y venimos de otro en el cual el consumo (y quizás el entusiasmo) ha decaído un poco, el foco estará en mantener el nivel.”

8) Si es posible te pido un recuerdo de Miguel Brascó y la importancia en tu evolución como sommelier. Si es posible una anécdota que pinte la personalidad del fallecido referente.

“Miguel le ha dado mucho al vino argentino. Durante 50 años lo comunicó con un estilo único. Y sin dudas fue (y sigue siendo) el máximo referente para los consumidores. Quizás, como el gran auge del vino nacional es reciente, su influencia esté más asociada a los vinos tradicionales y a los consumidores grandes. Pero fue gracias a eso que el me aceptó como co equiper, porque intercambiábamos experiencia y anécdotas vínicas por actualidad. Y así forjamos una relación muy interesante que nos llevó a escribir dos guías de vino y estar dos años en la TV. A partir de allí siempre compartimos viajes, degustaciones y presentaciones de bodega. “

“Miguel se ha caracterizado por decir siempre lo que quiso, y eso lo llevó a ser considerado como tal. Decir que el Torrontés es gay en TV o escribir que el Merlot es bragueta ya te habla de alguien que no tiene pelos en la lengua. El nunca creyó en los sommeliers, siempre los fustigó, incluso conmigo a su lado. Los tildó de bobetas. Y a decir verdad, en muchos casos tenía razón, porque el se refería a aquellos que querían sobresalir más allá de la copa. Por último, el siempre estuvo en desacuerdo con los vinos hiper concentrados, que fueron los primeros que surgieron cuando la industria salivo a conquistar al mundo (principios del milenio). El ya hablaba de los vinos 1 copa, 2 copas y 3 copas, siendo los últimos sus preferidos, porque eran los más "drinkables" y por ende, los que él más podía recomendar. No te olvides que fue el tipo que creó la frase "el mejor vino, es el que más te gusta", en una cola de supermercado.”

Fabricio Portelli