REABRIÓ "MICHELANGELO" CON CENA Y SHOW

"Michelangelo" reabrió sus puertas nuevamente después de más de diez años de estar cerradas. Con la presencia de artistas, políticos y comunicadores, la cita tuvo lugar el histórico edificio ubicado en la calle Balcarce 433 del barrio porteño de San Telmo.

La noche fue apadrinada por las presencias de Silvio Soldán, Amelita Baltar, Susana Rinaldi entre otras figuras del espectáculo argentino.

Luego del cocktail de inauguración, que tuvo como anfitrión a Luis Machi (Dueño de Michelangelo) y sus hijos Alan y Luciano, tuvo lugar el show que se podrá ver todas las noches y que cuenta con más de 30 artistas en escena. Acompañado de una gastronomía a puertas abiertas para que los visitantes puedan disfrutar de una experiencia única.

El show de Michelangelo tendrá lugar todas las noches en el horario de 21.30 a 23.00h. Está compuesto por una programación de tango y Folclore. Un sexteto dirigido por Nicolás Ledesma con la participación de Horacio Romo y Pablo Agri. Con músicos integrantes de las famosas orquestas de Leopoldo Federico y de Sexteto Mayor. Con la presencia estelar de Néstor Fabián y María Pisoni en la voz.

Homenaje al gran Mariano Mores: Mateo Crespi interpreta con su guitarra temas populares reconocidos en el mundo y 5 parejas de tango completan el elenco.

HISTORIA DE MICHELANGELO

Renace un emblema de la Ciudad de Buenos Aires

El edificio, que se encuentra ubicado en Balcarce 433, en el barrio de San Telmo, está emplazado en una construcción histórica de Buenos Aires, sobre el terreno que desde 1606 ocupó la orden de Santo Domingo (cuyo convento se ubica en la misma manzana).

Su antigüedad, su arquitectura, y la historia que encierra lo hace hoy un lugar único en toda la ciudad de Bs. As.

Conservando las características de los edificios anteriores a la primera mitad del siglo XIX, fue remodelado en 1752 para convertirlo en depósito de mercadería. En 1850 el arquitecto inglés Edward Taylor construye el edificio que se convertiría posteriormente en depósito aduanero.

Por excavaciones realizadas en sus sótanos se han podido reconstruir costumbres ya olvidadas de la sociedad colonial.

Recorrer la cava histórica de Michelangelo lo hará sentirse parte de la historia de este edificio emblemático de la ciudad, que fue construido en la época de la colonia y por donde han desfilado, españoles, criollos, inmigrantes, cantantes y bailarines de reconocida fama mundial como Piazzolla, Juan D Arienzo, Mariano Mores, Horacio Salgán, Osvaldo Pugliese, Sandro, María Graña, Tita Merello, Alfredo De Angelis, Raúl Lavié, Violeta Rivas, Roberto Goyeneche, y folcloristas de la talla de Ariel Ramírez y Jaime Torres, entre muchos otros artistas.

Las excavaciones dejaron al descubierto parte de los arcos más antiguos, sobre los que descansa la construcción, y en los que se aprecia la solidez del edificio y las técnicas empleadas.

Otro aspecto inédito de la ciudad de aquellas épocas es la construcción sobre las barrancas que descienden hacia el río que pertenecía a la corona en sus inicios.

De allí, la diferencia de alturas entre la actual entrada principal sobre Balcarce y la calle 5 de Julio, donde se reconocen los desniveles. Es interesante recorrer los sótanos, siguiendo la traza de los túneles excavados bajo los cimientos, y asomarse a una abertura profunda que aún recibe las aguas del río, y que es posible que esté conectada con aquella Buenos Aires subterránea en la que tanto tuvieron que ver políticos, puerto y jesuitas.

Algunos historiadores creen que esos túneles servían para escapar del asedio de indios y piratas. Otros sostienen que allí se almacenaban mercaderías que entraban y salían con la complicidad de los virreyes y sus cortesanos.

En 1807 donde todavía se unía Michelangelo con el convento de Santo Domingo y bajo lo que hoy es el Pasaje 5 de julio, que en ese entonces era la huerta del Convento fueron enterrados soldados británicos y argentinos al término de la segunda invasión inglesa.

Tras sitiar Buenos Aires, el 5 julio de 1807 miles de soldados ingleses marcharon en 12 columnas desde la Plaza Miserere hacia el fuerte. La estrategia fue un fiasco y la heroica resistencia cívico-militar no tardó en imponerse. El Convento de Santo Domingo fue el último lugar en el que se atrincheraron las tropas británicas.

Pese a que les habían ocupado el convento y la iglesia, los dominicos generosamente donaron su huerta para que enterraran los cuerpos de los soldados ingleses y buena parte de los argentinos muertos en combate.

La huerta fue expropiada en 1822 tras la reforma eclesiástica de Bernardino Rivadavia, entonces ministro de Gobierno de Martín Rodríguez. Por allí levantaron un pasaje, que primero se llamó Sarandí y luego fue rebautizado con la fecha en que se frenó la avanzada inglesa.

Aunque muchos creen que los cuerpos todavía siguen allí, los restos fueron removidos y trasladados a varios cementerios durante la construcción del pasaje, que dividió al convento en dos.

En 1971, el lugar fue remodelado y convertido en salón de espectáculos. Donde durante sus excavaciones encontraron vajillas, monedas, frascos de remedios, botellas y utensilios de aquella época de Buenos Aires.

Durante muchos años cerrado y sin rumbo alguno. Hoy Michelangelo abre sus puertas para continuar con el legado y brindar al público en general y pasajeros de todo el mundo que vengan a conocer su historia